Matorral y el storytelling

Matorral y el Storytelling


Te presentamos a "Matorral"

Este solitario diente de león ha sido nuestra planta-mascota por presentación espontánea de candidatura.

Sabíamos que sería una relación corta, pero no por ello ha dejado de ser interesante: desde el inicio ha sido una mascota sorprendente.

¿Qué rollo es este de una empresa de desarrollo digital hablando de botánica?

Todo tiene su explicación, no se nos ha ido la olla. La historia completa es cuanto menos sorprendente teniendo en cuenta que se basa en hechos fortuitos, genuinos y 100% aleatorios.

Hemos visto crecer a "Matorral", y no solamente eso: como los mejores amigos, sabemos de dónde viene y por qué acabó en nuestra ventana.
Lo que no podíamos preveer era que llegara a salir algo del desastroso y espeluznante aterrizaje que marcó su inesperada llegada.

La llegada

"Matorral" llegó a la jardinera de nuestra fachada hará unos meses. Podríamos haber investigado la fecha precisa porque existió un video en HD que documentaba los hechos de ese día, pero pasa que el video lo borramos porque era muy gore y daba una grima tremenda.
Además esto no es un informe técnico: es la curiosa historia de un diente de león con complejo de alien...

Su llegada ya fue un desastre. ¿Qué podíamos esperar de algo tan torpe y poco afortunado?

Imagínate que estamos en la oficina todos en silencio, concentrados, una de esas mañanas calurosas de finales de Verano.

De repente... - BAAAMM! - Impacto directo contra el ventanal sur. Todas las cabezas se levantan a la vez; todos los ojos se apartan de la pantalla, sinceramente creo que me puse a 120 pulsaciones en reposo del susto, me pilló muy abstraído... Y eso que la oficina de eData es grande, realmente el aterrizaje fue de órdago para la paloma que se partió la crisma volando a todo meter directa contra un cristal reforzado que es como una pared de cemento.

El bicho era un ejemplar de esos que si fuera un pollo, diría que se trataba de un cresta azul del Maresme, esos enormes pollos de corral que se crían tradicionalmente a poco que salgas de Badalona dirección Mataró.

¡Qué bestia de paloma! - variante Plaça Catalunya Barcelona genuina rata voladora - y qué mal calibrado tenía el radar el camión con plumas que se dió de bruces a velocidad de bombardero en picado...

El caso es que tras semejante susto nos costó un poco retomar el hilo. Me acerqué al ventanal que es donde me pongo para contestarte al teléfono cuando nos llamas (qué vistas!) y fue cuando vi de qué iba el pollo (nunca mejor dicho).

Vistas a Badalona desde el ventanal sur

La paloma (modelo Falcon Heavy, insisto) seguía viva. No hacía falta ser veterinario para diagnosticar que el ave no volvería a volar: pero créeme si te digo que pegarte un viaje contra una ventana no es la peor de las pesadillas de una paloma en la zona de Badalona donde estamos...

Turuk Maktu: la última sombra

Una bestia hecha de garras, colmillos y mucha mala leche cuya sombra al abatirse sobre ti es lo último que ves antes de morir.

Eso debe ser lo que piensa una paloma de una gaviota.

Porque si las palomas de nuestra zona son GRANDES, las gaviotas son FEROCES.

Estaba yo delante del cristal viendo a la paloma intentando ordenar su mundo: en apenas un minuto ya eramos trío...

Una gaviota se posó con la gracia de la práctica justo al ladito del plumífero herido, lo que venía después ya lo sabía porque lo hemos visto varias veces antes, pero esta vez fue muy, muy desagradable por lo feroz y sanguinario del festín...

Ahí ya llevaba yo rato sentado de nuevo, pero desde mi mesa podía ver parte de la escena y en lo que debieron ser menos de 10 minutos, la gaviota había reducido a la enorme paloma a girones apenas identificables. Quedaba la carcasa vacía, apenas unas alas pegadas a nada.

Disimuladamente había dejado el móvil grabando la escena en pro de la ciencia, pero cuando pusimos el resultado en pantalla grande decidimos en cuestión de segundos que eso no interesaba viralizarlo.

Alien: El octavo pasajero

Y es que "Matorral" venía dentro. Como el Kinder sorpresa que te piden los críos al salir del cole, nuestro intrépida semilla de diente de león formaba parte de la dieta rica en fibra que seguía la defenestrada paloma.

Su ciclo debió transcurrir en alguna otra parte, cuando la paloma deyectara sobre el coche de alguien y la semilla acabara rebotando hacia terreno propicio...

Pero quiso el azar que acabara la semillita agazapada en el interior de lo que quedaba de paloma en la jardinera frente a nuestra ventana sur.

La fuente de la vida

Has de saber que las jardineras se dejaron preparadas para acoger algún nuevo tipo de vegetación colgante, terreno propicio para desarrollo vegetal, pero al no haberse definido aún el proyecto verde el riego está obviamente cortado.

Pero Badalona esta junto al mar y la humedad matinal es algo normal en rincones y las superficies frías siempre muestran charcos de condensación. Resulta que mientras las jardineras de nuestro nivel se ven siempre muy secas, las del nivel superior recogían más humedad por motivos que se me escapan. Pasaron los días, los resecos restos seguían allí y nos olvidamos del tema... 

Hasta que un día, mientras comentaba temas de SEO local con un cliente desde mi ventana preferida me fijé en algo que me llamó la atención: un goteo muy escaso que procedía del sexto piso, el ático de nuestro edificio. Tomé nota mental y a lo mío...

Otro rato me fijé que el periodo entre gota y gota era de unos 4 minutos, realmente un goteo lento para llenar un balde pero para la semilla de lo que iba a ser "Matorral" fue ni más ni menos que la Fuente de la Vida. Porque la gota aterrizaba en el borde exterior de la jardinera, si llega a caer regularmente un centímetro más hacia fuera hubiera mojado algo en la calle.
La salpicadura repetida de esa gotera era lo último que le faltaba a la semilla para ponerse en marcha. Y lo hizo.

"Matorral" creció y creció hasta que, suponemos, agotó todos los nutrientes que pudo sacar de los restos del plumífero... Ahí estaba, abriendo y cerrando la oficina: el primero en entrar y el último en salir... Un diente muy de león :)

"Matorral" y el storytelling

Nuestra mascota-planta ya no está, o sí que está pero reseca y marchita.
Pero nos ha dejado una historia que contar.

Matorral has left the building

Las historias son un mecanismo ideal para conectar con tu público, aprovechas elementos de tu narración para tocar puntos de interés potencial de tu target, introduces sutilmente valores de marca, o productos, servicios... Lo que sea, pero de una forma muy amigable y cautivadora.

Esto es lo que ha venido a llamarse storytelling, el arte de contar historias que cautiven hablando de tus clientes sin hablar de tus clientes.

Suena incluso bonito...

¿Quieres que le contemos tu historia al mundo?

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